martes, 1 de diciembre de 2015
Pasa de todo en Bolivia. Parte II
domingo, 20 de septiembre de 2015
Un mes en ruta
Cumpliendo un mes en la ruta por suramerica, hoy hace un mes, muerta de miedo, lloraba, sentía mil cosas respecto a lo que es correcto o no. Dejar mi confort, dejar lo fijo por lo incierto, vaya que es difícil. Hoy puedo decir que es lo mejor que me ha pasado, que la vida es eso, vivir cada día intensamente y pensando en el aquí y ahora, así fue que me embarque en este Viaje, sin saber lo bello que me esperaba. Cada momento, cada persona, cada lugar, el cielo tan distinto de cada ciudad, el conocerme más, el profundizar sobre mi vida, sobre lo hermoso que tengo en Colombia y lo bello que estoy logrando acá, el reconocer que ser feliz es más fácil de lo que parece, que menos es más, que te llenas de cosas que sólo te atan, que hay momentos que valen más que todo el dinero del mundo.
Medirme, adaptarme, tolerar, aceptar, agradecer, agradecer y agradecer, por lo mucho que día a día tengo, por que de pronto lo más bello es tener donde pasar una noche, protegerte del frio o la lluvia, que tu estómago este llenito y tu corazón sonríente.
Y que sí el viaje es sola, pero sola nunca he estado.
martes, 15 de septiembre de 2015
Perdida en Lima
Hasta ahora Lima era un reto, ciudad grande, caótica, algo ruidosa, muy fría, con un cielo muy gris, pero hermosa. Nada que hacer, su único problema y muy visible, su tráfico, es realmente desesperante. Y eso hace que quiera salir corriendo.
Ir de un lado a otro puede tomarte un gran tiempo, por eso dentro de los distritos encuentras mototaxis,motos adecuadas para llevar dos o tres personas a distancia cortas, realmente te facilitan la vida.
Sucedió que estuve en el parque de las aguas, o de la reserva donde presencie un espectáculo magnífico con fuentes de agua. Me relaje, me divertí y me sentí feliz. Hasta que llegó el momento de volver a casa y no daba con el autobús que me regresaría. Eran las 8/pm cuando eso, comencé a caminar a preguntar, en ocasiones me respondieron en otras sólo caminaron más rápido y recordé que estaba en una ciudad donde todos estan de afan y tuve muchas ganas de llorar, me sentía una niña indefensa, intente calmarme, respirar y volver a ordenar mis emociones para lograr el objetivo estar en casa. Me decía que porque no usaba el google maps con el.que Alejo no puede vivir, mientras yo sólo me dedico a preguntarle a medio mundo hacia donde ir. Ahí sentí que necesitaba a google mapa.
Pregunte a policías y me.embarcaron en un bus en el que estuve por más de hora y media. Seguidamente debía tomar otro que me llevaria, pero el asunto es que después de bajarme del primer bus, el.otro no pasaba y ya eran las 10;30/de la noche, tenía miedo, sin embargo la calle estaba como si fueran las 6de la tarde, en su hora pico, en las calles había muchísima gente y en los buses aún más.
Hasta que pasado minutos llame a quien me hospeda y le dije necesito ayuda no se como devolverme, primero me dijo que estaba preocupado, y luego me dijo toma el número 73 y bueno llegue en 20 minutos.
Me sentí vulnerable, lo admito pero a la vez, quería lograr llegar.
Durante los recorridos de hoy, por más de tres horas en buses, aprendí que las ciudades aprenden a vivir en sus caos y dentro de ese caos hay un orden. La extranjera soy yo, soy yo quien debo adaptarme y respetar sus formas, y vaya que me cuesta.!
sábado, 29 de agosto de 2015
GUAYAQUIL Y EL CALOR DE SU GENTE
Y wow que es hermosa, no tengo palabras para poder describir lo que ha significado conocer esta ciudad, siento que me revitalizo, que me acercó un poco mas al calor de un hogar, a sentirte en familia,.
La gente sencillamente muy humana, cercana, atenta, preocupada porque te lleves la mejor impresiòn de la ciudad.
En dos dìas que disfruté en Guayaquil, pude llevarme lo mejor de su gente y de sus lindos lugares, afortunados los habitantes de esta hermosa Tierra, rodeada del inmenso rio Guayas, bordeada por lindos malecones y miradores que simplemente te hacen sentir plena, en paz y feliz.
lunes, 24 de agosto de 2015
La familia que encontré en el camino. Parte II
Cuando llegue a Ibarra me esperaba doña Paty con su linda familia tres hijos y sus dos nietos. Viene alojando viajeros desde hace varios años, le encanta conocer de otras culturas y atender a la gente para que se sientan como en casa. Ellos venían siendo como una tía y mis primos. Gente súper familiar, en un día que me quede me sentí como en casa. Hablamos de todo, familia, amigos, amores, desamores... Llore, rei. Fue muy lindo.
Dormí esa noche y salí a las 8 para Quito. En el camino hable como.loca con mi compañero de viaje un enfermero casado con una colombiana, un señor educado,amable que me compartió de su vida en España por 10 años y de como.vivía ahora entre Ibarra y Quito. Cuando nos bajamos del bus me ayudó a tomar el trolebús donde me encontraria con Antonella. Después de 40/minutos llegue a la estación equivocada pero con una llamada todo se solucionó. Llegue a casa de Anto. Una hermana, prima, amiga, encantadora, amorosa, loca, hippie, amante de los animales. Me recibió con los brazos abiertos y de una me llevó a una reserva natural a caminar, donde casi me da la pálida por la altura, sentí mareo Vómito y un intenso dolor de cabeza. (Recuerda, recién llegas no escalar, no subir montaña, se debe primero aclimatarse)
Ya en la noche descansito y saludar. Antonella vive con su ñaña(hermana) y su prima.
Quito es lindo, su gente amable y por donde se le mire es hermoso, le dicen la carita de Dios.