Debido a la dificultad de mi acceso a internet, opte por coger la libreta y ponerme a escribir como los viejos tiempos y es que llevo casi una semana con muchas ganas de escribir, con mil cosas que pasaban por mi cabeza, sobre bolivia, sobre lo que estoy haciendo, pero sobre todo lo que vivo dia a dia y con quien lo vivo.
Actualmente estoy en Cochabamba, el lugar es super lindo, muy al estilo primaveral, un clima lindo, es menos caotico que la Paz,
Estoy hospedada en un hostal llamado el Masegal, con una gente genial, entre argentinos, colombianos, chilenos y brasileros, en su mayoria músicos y malabaristas, Asi que aburrida no me la paso, ya que música y entretenimiento tengo a pedir de boca,
Desde que llegue a Cochabamba, pues me relaje un poco y conseguir trabajo no fue tan facil como en Copacabana, asi que me puse hacer deliciosas trufas de chocolate y se venden super bien,
Decidirme no fue facil, es decir estoy tan mentalmente cuadriculada en que debo tener un trabajo en algun sitio y por 8 horas que era dificil creer que las trufas resultarian, pero cuando me di cuenta que lo que me ganaba en 8 horas en un restaurante lo podia ganar en dos horas vendiendo trufas, se me salio la hippie que llevo dentro, jajajjaja.
Adaptarme a Bolivia no es dificil, simplemente me he vuelto mas tolerante, lo digo porque la gente no es mala, pero es muy cerrada, arisca y muy timida, Asi que vender la strufas me toma un poco mas de tiempo y mas cuando ofrezco y ni siquiera hay una respuesta, simplemente agachan su cabeza o miran para otro lado, porque eso es otra cosa que he percibido del Boliviano, decir no o dejar algo en claro le es muy dificil, quizas es muy sumiso, entonces a veces hay que preguntarle varias veces las cosas, para saber lo que quieren decir,
Por el momento estare un par de semanas acá, compartiendo un poco más con los demás viajeros
No hay comentarios:
Publicar un comentario